· VariArte ·

MI GRITO

En la calle junto a la basura,
hay un niño
que saborea el pan del vecino
sus pies
               abrigados por el agua del invierno sobre el sur.

Su padre lo mira 
lo alienta en la búsqueda

En mis ojos niños llueve profundamente
y el latido maniatado en ese instante
brota en todos los niños con hambre.


¿De qué material estaremos hechos?
Los gritos cotidianos de fastidio sobran en mi barrio
Y los silencios de hambre 
Cubren la ciudad

                                                                                         Patricia Bruno 





· VariArte · “Mala Semilla” por Patricia Nasello.

Lo descubrió mientras se duchaba. En el medio del pecho, entre sus senos, había  brotado un tallo.  Cinco centímetros de ramita verde, perpendicular al tórax, con dos mínimas hojas en la punta. 
Tironeó para arrancarlo, presionó para quebrarlo. No pudo. Era indestructible. Desesperada, se vistió. Optó por una remera oscura, grande, que disimulara. Consultar a un médico le daba vergüenza. 
Dispuso cumplir con sus obligaciones diarias, hacer lo que debía.
Calzándose un par de zapatos cómodos, tomó el portafolio y salió de su casa. Sin perfume, sin maquillaje. Igual que siempre. 
Mientras aguardaba el colectivo supo que dentro de su cuerpo, la raíz  estaba creciendo. Podía sentir cómo se estiraba entre sus venas, sus arterias; se enredaba en sus costillas, que ya  dolían. 
Apoyándose contra el poste buscó el origen de su problema. No practicaba deportes, de tomar sol ni hablar. Tampoco dieta. Ni gimnasio. Tal vez su cuerpo estaba vengando tanto abandono. 
Dentro del portafolio halló un lápiz labial viejo. Se pintó. Parándose bien derecha, respiró profundo. Intentó arreglarse el pelo con los dedos. El dolor no cedía. Bajó del ómnibus.
Simulando que nada pasaba, formó fila en el Banco y pagó los impuestos. Fue al Correo, retiró la encomienda, envió un giro. Esperó que le entregaran el formulario en Rentas. Compró el saco para su marido, las pastillas para su madre,  los zapatos para su hija. El dolor se había extendido por la espalda, los brazos. Intentó distraerse observando la gente que pasaba a su lado 
—Por la expresión que tienen, parece que  hay muchos con una raíz extrangulándoles las entrañas —pensó.
A media cuadra de su casa, de regreso, notó que su planta había rasgado la remera. Por el agujero asomaba una hoja. Se tapó con los cedulones. Cuando ubicó la llave en la cerradura, temblaba. Entró.
Su imagen se reflejaba en un espejo de pared. Se observó sin emociones. Vio su rostro demacrado, ceniciento. Vio la flor que había brotado del tallo, vio que tenía el mismo 
color que su cara.

Patricia Nasello, narradora, nació el 28/09 de l959 en Córdoba, Arg. Tiene 
publicado el libro de cuentos breves “El manuscrito” edición de autor, 2001.
Coordina talleres literarios desde 2002 (a partir del 2005, en el Centro de Jubilados de SADOP). Algunos de sus cuentos han sido premiados tanto a nivel provincial como nacional. Posee trabajos publicados en periódicos, revistas culturales y antologías de cuentos. En el corriente año su cuento breve “Fuego” ha sido publicado en el manual escolar “Lengua, Prácticas del Lenguaje 6” Ed. Kapelusz Norma. Y su nanorrelato, “Reanimación”, en el libro “Teatro X la Identidad” editado por el Ministerio de Educación de la Nación Argentina. Edita los blogs “Patricia Nasello microrrelatos” (textos propios) y “Narrar en Córdoba” (cuentos 
y microcuentos de escritores cordobeses).



· Poesía ·

Un puñal late en mis pies fríos / Un abrigo que vale poco
Solo lo uso para la proximidad / De tus convenciones
Unos pocos albergues, hospicios, asfaltos 
Alimento de la misericordia / Y algunos 
sonetos atesorardos en esta piel
Que lame  desechos / en miradas por lo bajo
Mis danzas sigilosa  asustan / Mi mirada  apremia 
silencio / Complicidad / comodidad
De la mano excluida / La palabra constipada
El aliento que pudre / Vos, yo, nosotros.

Lic. Patricia Bruno Franquera




· VariArte · “Diagnosis”
por el Lic. Pablo Castro 
www.interficcion.blogspot.com

Hay algo allí. Mas ni siquiera es un algo. ¿Será una cosa? No llega a tal. Tan sólo es.

Los humanos no lo aceptan. 
Científicos de todas las latitudes lo analizan, buscan sus propiedades, quieren llegar a sus elementos últimos mediante aquel método científico que aparenta ser siempre eficaz. Hombres de batas blancas que, pese a sus esfuerzos, quedan presos de la misma incertidumbre de todos.
Los filósofos debaten sobre eso. ¿Será el noúmeno, la cosa en sí? ¿Ese algo será la nada? Los más nominalistas dudan de su existencia, ¿cómo puede existir algo sin nombre?

Los sacerdotes de toda religión debaten si se trata de Dios. ¿Pero cómo algo sin nominación podría ser el origen de todo lo que tiene nombre?
Un lacaniano grita: ¡es lo real, es lo real!

Las fuerzas armadas del planeta entero apuntan sus misiles hacia eso. No cabe duda de que tiene que ser amenazante. Algo con fines pacíficos tendría nombre.

¿Quién sabe? Quizás haya alguien que lo tolere, que lo respete, que no lo encuadre en un nombre. Alguien que sepa que está ahí, que sepa que existe; tal vez con eso baste.



“Los harapos del día se disuelven” Del libro “Los andamiajes del miedo” 
Por Marcela Predieri, poeta. 
mpredieri.blogspot.com

Retornan al pellejo de mi ser
a esa madre que fui
esa cimiente 
Haber deseado y no
la silla que desanudó mi cansancio
aquel hijo-pez
mi carne
rosario de las horas
Hacia el muro de mi orfandad
crece la lejanía y nos invita
quiere habitarnos
como un embudo nos succiona
Y allá vamos
como si el juego de la vida
pudiera ponerse entre paréntesis:
Aquí el puntal de poseernos
el error impreciso de las máscaras
sus muchos huecos
la estopa que amordazó mi vientre
el reloj suspendido
Hay un grito de navajas
en el umbral de mi mundo clausurado
por el embrión del miedo·

Embajadora Argentina ante Poetas del Mundo www.poetasdelmundo.com
Revista “La Avispa” -Arte y Cultura-
DeLaPalabra -Grupos de Estudio 
y Creación Literaria- www.delapalabra.com.ar


· VariArte · “Máscaras”por el Lic. Pablo Castro
www.interficcion.blogspot.com
Llegó un momento en su vida en que se le hizo imperioso conocerse. Y para tal fin buscó espejos, los cuales solo devolvieron imágenes de lo que ya sabía, sensaciones visuales repetitivas. Así fue que intentó pelarse a sí mismo como a una cebolla, pero debajo de todo no encontró más que huesos ensangrentados, nada que una buena enciclopedia de anatomía no pudiera mostrar. Entonces llegó al hábitat universitario de eruditos académicos, sofistas con diccionarios de sinónimos para el idioma alquimista, y ellos interpelaron a sus átomos, o a su alma, y no encontraron más que genes con nombres en mayúsculas que él ya conocía de memoria, antepasados con sus anécdotas eternamente recitadas.
Y así anduvo perpetuando búsquedas de sí mismo por entre hipotéticos orígenes de su ser, hasta que alguien le alcanzó una máscara. Luego un disfraz. Más tarde una nueva máscara. Un nuevo disfraz. Nuevos antifaces. Más trajes con velos para su rostro. Y allí recién descubrió que el conocimiento de sí mismo no estaba dado por llegar a saber quién fue, sino por crear algo nuevo para ser mañana.


“La singular historia de Lucho Felleti” por el Lic. Pablo Castro
www.interficcion.blogspot.com
Lucho Felleti era un joven cuyos sentidos a menudo se confundían. Solía oír sabores, ver texturas y saborear imágenes, sin poder, incluso, diferenciar la materialidad propia de cada sensación.Profesionales de distintas disciplinas intentaron dar explicación a tal prodigio, pero solo contribuyeron a que la confusión fuese un tanto mayor. Así fue que luego de arduas evaluaciones psicoanalistas arguyeron problemas neurológicos, psiquiatras biologicistas arriesgaron hipótesis socio-económicas, un trabajador social sospechó de un conflicto entre pulsiones y superyó, teólogos hablaron de la evolución de la raza humana. Y Lucho Felleti seguía sin las razones de su propio fenómeno. Hasta que un buen día, ya cansado de tantas evaluaciones, en la barra de un bar de mala muerte, mientras escuchaba a una cerveza en su paladar, se le cruzó por la cabeza que el secreto de su particularidad radicaba en ser un desafiante de las lógicas explicativas totalistas interdisciplinarias. Y fue ahí, en ese instante de asombroso sentido del sin sentido, que el dueño del bar dijo: - Y bueno amigo, la cuenta de su cerveza entonces que la paguen entre todos, de modo interdisciplinario.·



Pies de barros por el Lic. Pablo Castro

Dicen por ahí que un tal dios creó con barro a las gentes, y que hay personas tan pero tan originales y puras que el barro todavía se les nota.
No se si algo de eso pensó la de maestranza de la salita cuando entró ese chiquito con los pies embarrados, ensuciando todo el piso, pero de lo que estoy seguro es que todos lo conocían.
Era uno de esos pibitos que no pasan desapercibido, de esos que no se pierden en una masa de nenes, sino que siempre se las arreglan, no se bien cómo, para destacarse, y este particularmente lo hacía mediante su siempre compradora sonrisa.
La nutricionista le dijo: -Vení que te quiero pesar, estás muy flaco.
El pediatra le ordenó: -No andes así en la lluvia, te vas a resfriar.
La asistente social solicitó por la madre del pibe; la psicopedagoga le pidió los cuadernos del colegio; la
administrativa, medio a escondidas, le pasó unos caramelos; la odontóloga vio la escena y ordenó que eso no, que se le picarían los dientes; la psicóloga lo invitó a jugar, y en ese barrial interdisciplinario de límites, contención y cariño, ese pibe estaba a sus ansias.
Y un buen día el barro se le notó aún más. Finas y largas gotas anunciaban una terrible lluvia venidera. Y así empapado, con las zapatillas llenas de lodo, entró a robar a una farmacia. La policía llegó. Intentó huir abriéndose paso a los tiros. La lluvia persistía. Y entre las embarradas calles del barrio, el pibito cayó. Su sangre se confundió con el lodo. La lluvia se intensificó. Y el pibito, de alguna misteriosa manera, se las arregló para que la noticia de su muerte y la indignación ante el aumento de la inseguridad fueran tapa en los matutinos al otro día.


Por el Centro Nuevo Día (MdP)
Colores, texturas, sonidos, formas, líneas que se entrelazan en un espacio, tiempo, encuentro y devienen en una creación que expresa emociones y sentires de los jóvenes y familiares del Centro Nuevo Día. 














CAPACITANDO: Centro Nuevo Día
Centro de día para personas con discapacidad

Nuestra institución funciona de Lunes a Viernes en el horario de 9:00 a 16:30 hs., se implementan diferentes talleres ocupacionales, expresivos, artísticos, de estimulación, deportivos, recreativos y socializantes.
Talleres de:
Vivero y huerta. Carpintería. Bijouterie. Repostería. Aromáticas. Expresión corporal. Música. Recursos expresivos. Comunicación. Actividades múltiples. Convivencia. Educación Física. Complemento de pesas. Natación. Actividades recreativas. Actividades de integración social: feria verde, centros de jubilados,  actividades deportivas.


ASOCIACIÓN SIN FINES DE LUCRO DPPJ Mat. 14805-95
Leg 1-77543 LB 30-BMM 668141110 - Cuit 30-68141110-7
Rufino Inda 1369/75 (7600) Mar del Plata / Tel. (0223) 483-2525
www.centronuevodia.com.ar / E-Mail: centronuevodia@yahoo.com.ar



· Radios ·
por el Lic. Pablo Castro
 

El locutor no dejaba de decir ciertos ruidos que para él resultaban inconexos. Miró su cigarrillo e intentó sacarle una nueva pitada al filtro. Se cruzó una canción. Tocó su oído con el dedo índice buscando la perilla que acallara esas otras voces también inconexas. Se cebó un mate, pero su pulso ya no era lo que solía ser, el agua ahora fría cayó sobre su rodilla.
Sonidos. Voces. Canciones. Un aparato radiofónico. Una caja de resonancias de noticias, canciones e injurias. Disonantes e intermitentes sonidos. Pero cuál era cuál, había radios pero cómo distinguirlas. Intentó apagarla, pero fue igual, locutores de noticiosos y voces injuriantes se continuaron confundiendo en el dial con una nueva emisión, la del llamado de una enfermera para que tomara la medicación. 

 

· VariArte · Junio 2011
Maestra por el Lic. Pablo Castro

Llegó a su departamento. Prendió la televisión, siempre en algún canal de noticias: un asalto con muerte, otro asalto con muerte, ¿uno más o el mismo? El guardapolvo quedó sobre el sillón junto al gato. Tenía que corregir exámenes, preparar la merienda para su hijo que volvía del colegio y plancharle el uniforme para el otro día.
Por la mañana, los nenes villeros habían puteado a otra docente al desaprobar a un alumno. A la tarde, uno de sus estudiantes filmó la clase con el celular para subirlo a internet y burlarse de ella. En la mañana, en el recreo del colegio de la villa, dos chicos estaban fumando en el baño. Durante la tarde, en el recreo del colegio privado, dos chicos estaban fumando en el baño. A la mañana, dos nenes se agarraron a trompadas y le reventaron el ojo a un tercero que quiso separarlos. Mientras la tarde, dos alumnos escupieron a otro en el aula. Mediante el mirar anotaciones, corregir exámenes, y hojear revistas, ella siempre intentó no hacer nada. Logró su cometido pese a las reprobatorias miradas de directivos y gabinete.
Al llegar su marido con el hijo, ni los exámenes, ni la merienda, ni el uniforme estaban listos. Al anunciarse en la tele un nuevo asalto con muerte ¿uno nuevo o el mismo?, la maestra, frente a la atónita mirada de hijo, esposo y gato, lanzaba el televisor por la ventana del balcón·  



El Uña · versículos aperiódicos
Media tarde

Estoy seguro que al enfermero le apesta el culo. Entra temblando a mi habitación no sé si por la chupadinga que le da el jefe que tiene pinta de semental para que no lo envíe a verme o por el miedo que le mete mi madre si intenta abusar de mí.
El gordo tiene más pelo que un mono y si no se rasura el orto debe ser un infierno hasta para las cucarachas. Sin embargo, es tierno, el otro día después de haber limpiado mis heridas noté cómo se le abalanzó el vómito, con esfuerzo de ventrílocuo, no sé qué mierda hizo con la garganta pero se lo tragó en el acto mientras dibujaba una sonrisa para complacerme·   


Lic. Jarrín · sjarrin@gmail.com

3 comentarios:

  1. Muy buena la revista, la nota con vita muy interesante y "el uña" me voló la cabeza, MUY BUENO!!!!
    seba

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  2. ¡Hola!
    Me impactó (bien) el cuento de la maestra ("cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia"), y creo que llama a la reflexión sobre valores y respeto por el otro, en todos los ámbitos y clases sociales. ¡Gracias!

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  3. Coincido, con tu llamado a la reflexión. Me parece que es importante, dejar de patologizar el sufrimiento social. Patricia

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