lunes, 29 de agosto de 2016

Misoginia, miedo a las sexualidades de las mujeres. Por Patricia Bruno

Misoginia, miedo a las sexualidades de las mujeres.
Por Patricia Bruno

Las estadísticas son asombrosas en todo el Globo, ya nadie puede hacerse el tonto. Hasta los hombres se animan a confesar su misoginia en espacios públicos. Quizás sobre ésta pista sea imprescindible seguir avanzando. El  haberse colado al Espacio Público,  nos plantea una responsabilidad por problematizar y concientizar, para evitar silenciarse en los límites privados conyugales, tan bien edificados.
En el mundo,  las mujeres están muriendo. La escena del crimen se repite. Un hombre de su cercanía la mata. 
Lean algunos periódicos, escuchen algún vecino, abran la ventana de su casa y  observen en el interior de sus parejas conyugales. Cada vez más, se percibe. Sabemos que fue desde siempre aunque en silencio. Desde niñas, nos educaron y nos enseñaron como debíamos comportarnos. El hombre detenta el poder de dominación al cual hay que sumirse. Miren y escuchen a su alrededor. Está en todos lados.
UN modo de organización social, se inclinó hacia un lado, que es equivalente a decir que se Instauró como Un modo de Dominación que legitima la violencia.  La invisibilización,  de las causales y modos de  la dominación y la violencia (en cualquiera de sus expresiones) es el mecanismo para ostentarla. La Denegación es un mecanismo que involucra Negar la Existencia; para que el sometimiento al discurso funcione, hay que Negar la existencia de cualquier elemento que subvierta el postulado dominador y así descansar en la tan “hermosa” Naturalización. La tan clamada Naturalización es bien parecida a la Normalización.  Construir un discurso-dispositivo, Imponerlo y  luego Negar tal construcción y hacerla/os  parte de la Naturaleza. “todo es Natural”. ¿No funcionan también  los medios de comunicación de éste modo? ¡La mujer es objeto sexual del hombre y ésto es Natural! ¡Qué obviedad!  ¡Es instintivo! casi admiten algunos fundamentalistas.
Estos procesos están haciendo estragos en las vidas de las mujeres y los niña/os. Hay que darle Existencia para entender el sentido y desde allí hacer algo.
La pregunta que me hago es sencilla de formular: ¿Cuál será el peligro silencioso que viaja  en la Denegación, ligado a las mujeres,  para tener que trabajar tanto en oprimir y violentar de la mano de un hombre de discurso? ¿A qué se le quiere Negar existencia? ¿Por qué tanto temor y tanto esmero en invisibilizar de las maneras mas cruentas?
¿Cuáles son los peligros que el discurso Dominador intenta subordinar con el manto del terror, frente a cualquier atisbo de otredad?
Hay que recordar que las muertes, la esclavitud,  la explotación, el maltrato y el abuso a las mujeres y niñas/os siguen siendo avalados por los discursos sociales.
Quizás las respuestas estén a la vista aunque descentradas, fuera de foco. Las mujeres podríamos experimentar la sexualidad desde un lugar de libertad, podemos movilizar a nuestros niñas/os a experimentarla. Si para algunos posicionamientos teóricos la mujer es una incógnita, también sabemos que la incógnita un equivalente a una pregunta, a una abertura. Las mujeres tenemos las llaves de una incógnita. Sin embargo, los discursos que legitiman la opresión, trabajan a toda hora para que No Comamos la Manzana, no usemos la llave y experimentemos nuestras sexualidades. ¡Es el tiempo donde El Dominador dice Cómo se Hace y con el Macho que está en casa!
Hace poco el Sr Cordera, ex músico de la Bersuit,  lo ha declarado sin tupé: “hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo”;  Tomando a Cordera como el Portavoz del Discurso del Hombre promedio, es muy sencillo de descifrar: “no sé cómo erotizar a una mujer”  “se mucho de mi tumescencia pero nada de cómo hacer que ella goce” “debo obligarla a que goce”
Las mujeres necesitan expresar su sexualidad como les venga en gana, si se te ocurre violarlas es porque no hay en “tu modo” atributos que puedan erotizar a una mujer. ¡Y sí, eso duele!   Duele narcisíticamente, y golpea en un estrato profundo del Machismo. Su piedra Fundadora. El Falo.
Pensar que detrás de la opresión, el acoso y maltrato se esconden un Temor agudo por las posibilidades de goce y de erotización de las mujeres me parece un comienzo para reflexionar que en las diferencias en las sexualidades esta la pista,  desde donde el   mecanismo de dominación pone Su Fuerza.
Poner una piedra ahí para que no avance. ¿Castración?
Quizás No por casualidad, ni por NATURAL los discursos y los dispositivos de saber han trabajado concienzudamente en procurar identificar a la mujer con la Madre-Esposa-Prostituta. Tres planos únicos de las sexualidades de las mujeres. Madre/frígida-  esposa, sexualidad exclusiva/objeto del marido-    prostituta sexualidad desexualizada,  objeto de goce de todos los hombres.
En definitiva, del deseo y del erotismo de una mujer no se habla,  se pone como Incógnita pero al servicio de los “requerimientos Machistas”. Todavía hoy en las conversaciones con mujeres adultas,  se encuentra la pista de la opresión sobre el propio cuerpo y sus goces.
Hablar de masturbación femenina con una mujer madre, sigue siendo un tabú. Muchas otras, ni siquiera llegan a saborear sus cuerpos,  solo a condición de que otros las tomen como objeto. ¿El orgasmo? Muchas ni saben qué es, no lo han vivenciado, aunque han tenido infinidad de encuentros sexuales con hombres.
Es significativa la alarma sobre esto. Las mujeres no necesitamos prostitutos, necesitamos amantes que se tomen en serio la experiencia de enriquecerse en la sexualidad. A Las mujeres se nos impone el trabajo en la erotización de un tipo. Tanto,  que hay mujeres que prestan el servicio sin hacerse ni una pregunta. Naturalizando y sacando algún crédito de ese lugar.
Se nos dice cómo estar bellas: modelos, comportamientos, ropa, posicionamiento. Sin embargo, algo tan sencillo como acompañarnos en el proceso de descubrimiento de una sexualidad singular es inviable. Cuántas madres hablan hoy con sus hijas del placer de la sexualidad auténtica, que no tiene Patrón ni Modelo.
Una mujer,  por su sola condición anatómica  podría gozar de múltiples orgasmos en los encuentros sexuales,  a la vez que experimentarlos con diversas personas.
¿Y esto,  no tiene un significado en la conformación de un modelo de organización social y de Dominación?
Si una mujer puede gozar de esta manera, sería necesario asumir que tiene un poder que se sale de los Patrones. Que no busca dominar sino que busca expresarse en cada encuentro con otro.
 Sin embargo, el hombre jamás alcanzará las posibilidades con las que una mujer dispone y eso sí es Natural.  A eso se le Teme.
¿Por qué no pensar que lo arbitrariamente invisibilizado es del Orden de la Sexualidad? ¿Por qué no problematizar la idea de la sexualidad femenina como una definición por añadidura de la masculina? ¿Por qué no hablar sobre aquellas imágenes que se nos han enseñado sobre la mujer Pecadora, quien busca el placer y la sabiduría?
Quizás esta reflexión solo sea la de algunas otras mujeres y hombres, sin embargo necesitamos expresarnos aun más en estos terrenos para desarticular y problematizar las cuestiones que hacen de la Violencia contra las Mujeres una situación corriente aunque aberrante.
Pronunciarse hacia una sexualidad libre es de importancia crucial frente al discurso Patriarcal.
Invito a otrxs


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