martes, 25 de octubre de 2016



LA EXPRESIÓN CORPORAL
EN DISCAPACIDAD

Leticia Solari, en el marco del trabajo que realiza en el Centro Nuevo Día,
nos presenta la Expresión Corporal como herramienta para develar “lo interno”.
El lenguaje artístico es singular.


TALLER DE
 EXPRESIÓN CORPORAL
Recorrido del trabajo de los concurrentes en el espacio de taller.   La experiencia se ligó a un corto AUDIOVISUAL.

“SENTIMIENTOS ENCONTRADOS”
PUESTA ESCENICA


La  “Búsqueda del personaje interno” es una consigna de intervención  en el marco del taller, que parte inicialmente del trabajo corporal individual y luego grupal y se intenta hacer efectiva en todos los grupos que participan del mismo.
Este trabajo sobre el personaje deviene de la “Fiesta de Carnaval”. Si bien ya hay un trabajo escrito que lo fundamenta, podría decir que con el transcurrir de los años, el encuadre del mismo cada vez es más claro y la internalización de la propuesta por parte de los concurrentes es lo que le da mayor legalidad, autonomía, parámetros establecidos, modalidad y tiempos de abordaje propios.
Comienza a priorizarse la búsqueda de un personaje, rol, emoción, que se ligue a lo propio y que supere al personaje que se tomaba desde el exterior o se imponía por identificaciones estereotipadas al típico personaje de carnaval.
El tiempo vivencial a lo largo de los años ha contribuido a un entendimiento más profundo de los objetivos que promueven la búsqueda del personaje. También si tomamos el decir de los participantes: “Se busca adentro, no es un personaje de la tele”, “Sale del corazón”, etc., nos indica que la sinceridad y autenticidad que requiere esta exploración ha sido apropiada con mayor arraigo.
Durante el año 2012 se trabajó con niveles de abstracción más profundos, la emoción da nombre al personaje y cada vez más se alejan estos personajes de lo concreto y repetitivo.
No hay apuro por mostrar el resultado, se van comprometiendo en el proceso y es entendido como tal, proceso móvil y cambiante hasta poder nombrar con gran esfuerzo aquello que parecía del orden de lo intangible: Pausa, Esperanza, Susto, Nudo, son algunos ejemplos que puedo mencionar. Desde una mirada retrospectiva y evaluando las anteriores búsquedas del personaje, este año se llegó en algunos participantes a un grado de profunda abstracción para nombrar su sentir.
Si bien hay concurrentes que no acceden a un grado de simbolización que se acerque a lo anteriormente citado, gracias a su dedicación y entrega, han podido decidir con quien trabajar, con que música, con que objeto auxiliar, encontrando afinidades vinculares con otro como para poder situarse en la escena no de una manera arbitraria sino sentida  y elegida.
También, el vestuario es diseñando  y confeccionado por los actores, como así también deciden  sus maquillajes y tienen una participación activa en la elección musical, en armonía con las energías que desprenden sus personajes.
“Sentimientos Encontrados” fue el nombre que le dieron a este proceso que se trabajó en al año 2012.
El mismo se presentó  con una puesta escénica  representada en simultaneidad con artistas en acción, convocados para el evento,  una pintora,  una escritora, un  fotógrafo y  una escultora.
Esta última “versión”, ratifica la singularidad del proyecto y se independiza más de lo que constituía la Fiesta de Carnaval. Lo que permitió distensión en los tiempos  del almanaque y pensarlo con los tiempos que los procesos artísticos suponen.
La intervención de artistas externos a la institución también aportó riqueza al proyecto y la mirada que ellos desde su obra devolvían, sumó a la consideración de los concurrentes como personas creativas, con posibilidades de intervención en el mundo del arte y pudiendo comunicar y entrelazar con el otro desde ese lenguaje. El artista invitado era el representante del mundo externo pero que compartía códigos  comunes de comunicación y creación, no hubo que explicar.  La familia, los amigos  e invitados también sumaron  esa mirada valorativa  que construye. El arte en su acuerdo tácito permitió la entrega de las dos partes que conformaron la obra.
A  continuación cito un escrito realizado por los participantes con posterioridad a la muestra:

 “Sentimientos Encontrados”

“El día de nuestra presentación sentimos mucho miedo, tensión y nervios…pero no nos paralizaron, sino que nos desafiaron a seguir adelante, a explorar adentro y animarnos a que salga, darlo a conocer, compartirlo…
Ser inspiración para que otros puedan crear también…
…pusimos mucho esmero y esfuerzo para expresar lo que sentimos, hubo libertad, decisión, alegría, emoción y diversión.

Los elogios, los aplausos cada vez más fuertes, las palabras de agradecimiento, la emoción que causamos, también nos emocionó, nos dejó conmovidos…

Atrás de la puerta blanda había miedo y nervios pero atravesándola hubo libertas, emoción, disfrute, alegría, diversión. Encuentro.

Muchas gracias por el momento compartido…la presencia de cada uno de ustedes nos hizo sentir a cada uno de nosotros un poquito más grande…
LOS PROTAGONISTAS

 Este escrito, que se plasmó en una tarjeta fue entregado a quienes los actores tuvieron necesidad de agradecer y compartir su sentir.

Esta experiencia  arrojó como resultado un material visual importante, fotografía y video de la performance, pinturas y una producción literaria  que nos permitirá reunirla en un corto.
El centro ha sido invitado a participar en el “Festival Nacional de cortos audiovisuales realizados por personas con discapacidad” y teniendo en cuenta este riquísimo material que dejó “Sentimientos Encontrados”, como así la reflexión ulterior por parte de los participantes nos motivó  a participar del mismo trabajando en su edición.
Generosamente decide acompañarnos en este proyecto la “Fundación Gratum Facere” quien asume la responsabilidad de la producción.
            Este proyecto abre nuevas puertas, ya que se sumarían otros recursos a los cuales podrían acceder los concurrentes. Nuevas filmaciones y tecnologías audiovisuales al servicio de lo creativo que requiera la producción del corto.



 “SENTIMIENTOS Encontrados”
                                   Corto Audiovisual


El corto surge a partir de la necesidad de reunir creativamente el material audiovisual que arrojó la puesta escénica “Sentimientos Encontrados” realizada durante el año 2012.
Para concretar el corto se   sumaron a los recursos propios disponibles, la colaboración técnica de la “Fundación Gratum  Facere” que ayudó en la edición y facilitó a los concurrentes medios tecnológicos que no se disponían   (como ser el uso de cámara fotográfica en algunos de los participantes, filmación, etc.). También se hacen tomas de improvisaciones en dónde los actores van libremente y con total espontaneidad armando escenas y relatando su experiencia. .
 Entre el material artístico resultante que arroja la obra “Sentimientos Encontrados”, la poesía que nace, es la que dio ilación  al corto desde  la palabra hablada.
El corto  propone lograr comunión entre  los distintos lenguajes del  cuerpo, la plástica,  la música, la palabra, con la intención de dar a conocer, y difundir una modalidad de trabajo, propia del taller de Expresión Corporal dentro del encuadre institucional que apoya el despliegue subjetivo .
Esta convergencia de herramientas que son consideradas soportes del decir, permiten representar una emoción, un estado, y este es el lenguaje que se estimula y  se habilita. La comunicación es uno de los objetivos, ser visto, escuchado, mirado, y, justamente el corto permitió lograr una comunicación más amplia, con el mundo externo  (“De Adentro hacia Afuera”, como fue nombrado un personaje) llegando a otro público, que prestaría su mirada y oído atentos a ese decir tan sentido que nace del propio cuerpo.
Durante el año 2013, participamos con el corto “Sentimientos Encontrados”, en distintos eventos.
En principio en  el 1º Concurso regional de cortos desarrollado por personas con discapacidad “Inclusocortosque se realizó en la ciudad de Mar del Plata. Este concurso se enmarcaba dentro de la “1º Muestra Regional “Discapacidad, Arte y Salud Mental” conmemorando el Día Mundial de la Salud Mental”, organizado por el centro de día y hogar permanente “Nuevo Arcobaleno”
En el mismo se obtuvo un tercer premio, que fue recibido  con alegría por los participantes.
 También el corto fue seleccionado en una preselección nacional, para concursar en  el  Festival Nacional de cortos realizados por personas con discapacidad que organiza  Ce.Te.i (Convocatoria 2013). El mismo se presentó en el año 2014 en la ciudad de Buenos Aires en el cine “Gaumont”  donde participaron en  
una jornada todos los cortos seleccionados.
 Durante el año 2013, se realizó una jornada en la institución, en la cual se proyectó el corto, compartiéndolo con familiares, amigos, artistas participantes del proyecto y miembros de la Fundación Grantum Facere.
La realización y presentación del corto, afirma en el taller, la idea que sostiene la importancia de intercambiar con el afuera los productos artísticos en encuadres propicios y respetuosos.




                                                                                             

  Leticia Solari




video
CAPACITANDO - CENTRO NUEVO DIA MAR DEL PLATA - SENTIMIENTOS ENCONTRADOS from Centro Nuevo Día on Vimeo.

lunes, 24 de octubre de 2016

"La  Actualidad de la Salud Mental"
 Lidia Kantor
nos traza perspectivas
  


martes, 13 de septiembre de 2016

Confesión de un psicólogo pesado

Sí, lo acepto, soy pesado. No por un tema de masa estructural o grasa acumulada. Sino más bien por lo reiterativo en ciertas ocasiones. Como el ajo.
Trabajo en una institución de salud mental, donde muchos pacientes precisan del dispositivo de acompañamiento terapéutico. Y yo suelo hacer una especie de supervisión.
¿Qué es un acompañamiento terapéutico para un psicólogo en una institución? Pues alguien que cubre las grietas que la institución deja abiertas. Nadie lo puede todo, ni siquiera una institución. Hay veces que el paciente necesita de determinadas actividades para las cuales requiere algún tipo de ayuda que desde el centro de día no podemos brindar: un trámite, un turno, despejar la cabeza, ir al supermercado, salir de la casa, dar una vuelta y tantos etcéteras más. Entonces aparecen los ya nombrados acompañantes.
¿Pero por qué soy pesado? Pues me di cuenta que cada vez que recibo un acompañante nuevo en la institución suelo decir más o menos lo mismo:
“No estimules nada; no intentes que el paciente haga nada que a vos se te ocurra; no le propongas cosas; no busques logros inmediatos; no luches por sus derechos; no apliques ninguna técnica que estudiaste quién sabe dónde,;no pretendas que te cuente sus problemas profundos (para el paciente el acompañamiento no es una terapia). Solo acompañalo; esperalo; bancate tu aburrimiento; bancate largos silencios; bancate dilatados tiempos sin cambios de ningún tipo. Hacé cualquier cosa, pero nunca seas un amo de su vida”.
Palabras más palabras menos, ese es el speech. Sí, ya se dieron cuenta, soy pesado.
Pasa que con psicóticos (diagnóstico que suelen mayoritariamente padecer nuestros pacientes) nada más fácil que ocupar el lugar de un amo. Ya sea mediante pautas de salud mental, consejos moralistas o estimulación de algún área de no se qué cosa de la vida, podemos convertirnos en la guía absoluta de una persona. Sí, dije bien, absoluta, pues en las psicosis no hay punto medio. Es todo o nada. Y créanme que cuando uno escucha la historia de quien carga con la mochila de la locura, se oye una y otra vez que siempre estuvieron en dependencia de un amo del cual no pudieron escapar. De una u otra forma, el sujeto psicótico fue preso de los mandatos de un otro absoluto que lo sabía todo, que lo podía todo. Y si queremos ser terapéuticos (como pretende un acompañante), debemos evitar esa posición a la cual el mismo sujeto psicótico nos tentará ocupar. De ahí, mi mentado speech.

Sí, lo acepto, soy pesado. Quizás me convierto en un amo para el acompañante en cuestión. Pero como vieron, tengo mi pesadez tiene sus argumentos.

lunes, 29 de agosto de 2016

Misoginia, miedo a las sexualidades de las mujeres. Por Patricia Bruno

Misoginia, miedo a las sexualidades de las mujeres.
Por Patricia Bruno

Las estadísticas son asombrosas en todo el Globo, ya nadie puede hacerse el tonto. Hasta los hombres se animan a confesar su misoginia en espacios públicos. Quizás sobre ésta pista sea imprescindible seguir avanzando. El  haberse colado al Espacio Público,  nos plantea una responsabilidad por problematizar y concientizar, para evitar silenciarse en los límites privados conyugales, tan bien edificados.
En el mundo,  las mujeres están muriendo. La escena del crimen se repite. Un hombre de su cercanía la mata. 
Lean algunos periódicos, escuchen algún vecino, abran la ventana de su casa y  observen en el interior de sus parejas conyugales. Cada vez más, se percibe. Sabemos que fue desde siempre aunque en silencio. Desde niñas, nos educaron y nos enseñaron como debíamos comportarnos. El hombre detenta el poder de dominación al cual hay que sumirse. Miren y escuchen a su alrededor. Está en todos lados.
UN modo de organización social, se inclinó hacia un lado, que es equivalente a decir que se Instauró como Un modo de Dominación que legitima la violencia.  La invisibilización,  de las causales y modos de  la dominación y la violencia (en cualquiera de sus expresiones) es el mecanismo para ostentarla. La Denegación es un mecanismo que involucra Negar la Existencia; para que el sometimiento al discurso funcione, hay que Negar la existencia de cualquier elemento que subvierta el postulado dominador y así descansar en la tan “hermosa” Naturalización. La tan clamada Naturalización es bien parecida a la Normalización.  Construir un discurso-dispositivo, Imponerlo y  luego Negar tal construcción y hacerla/os  parte de la Naturaleza. “todo es Natural”. ¿No funcionan también  los medios de comunicación de éste modo? ¡La mujer es objeto sexual del hombre y ésto es Natural! ¡Qué obviedad!  ¡Es instintivo! casi admiten algunos fundamentalistas.
Estos procesos están haciendo estragos en las vidas de las mujeres y los niña/os. Hay que darle Existencia para entender el sentido y desde allí hacer algo.
La pregunta que me hago es sencilla de formular: ¿Cuál será el peligro silencioso que viaja  en la Denegación, ligado a las mujeres,  para tener que trabajar tanto en oprimir y violentar de la mano de un hombre de discurso? ¿A qué se le quiere Negar existencia? ¿Por qué tanto temor y tanto esmero en invisibilizar de las maneras mas cruentas?
¿Cuáles son los peligros que el discurso Dominador intenta subordinar con el manto del terror, frente a cualquier atisbo de otredad?
Hay que recordar que las muertes, la esclavitud,  la explotación, el maltrato y el abuso a las mujeres y niñas/os siguen siendo avalados por los discursos sociales.
Quizás las respuestas estén a la vista aunque descentradas, fuera de foco. Las mujeres podríamos experimentar la sexualidad desde un lugar de libertad, podemos movilizar a nuestros niñas/os a experimentarla. Si para algunos posicionamientos teóricos la mujer es una incógnita, también sabemos que la incógnita un equivalente a una pregunta, a una abertura. Las mujeres tenemos las llaves de una incógnita. Sin embargo, los discursos que legitiman la opresión, trabajan a toda hora para que No Comamos la Manzana, no usemos la llave y experimentemos nuestras sexualidades. ¡Es el tiempo donde El Dominador dice Cómo se Hace y con el Macho que está en casa!
Hace poco el Sr Cordera, ex músico de la Bersuit,  lo ha declarado sin tupé: “hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo”;  Tomando a Cordera como el Portavoz del Discurso del Hombre promedio, es muy sencillo de descifrar: “no sé cómo erotizar a una mujer”  “se mucho de mi tumescencia pero nada de cómo hacer que ella goce” “debo obligarla a que goce”
Las mujeres necesitan expresar su sexualidad como les venga en gana, si se te ocurre violarlas es porque no hay en “tu modo” atributos que puedan erotizar a una mujer. ¡Y sí, eso duele!   Duele narcisíticamente, y golpea en un estrato profundo del Machismo. Su piedra Fundadora. El Falo.
Pensar que detrás de la opresión, el acoso y maltrato se esconden un Temor agudo por las posibilidades de goce y de erotización de las mujeres me parece un comienzo para reflexionar que en las diferencias en las sexualidades esta la pista,  desde donde el   mecanismo de dominación pone Su Fuerza.
Poner una piedra ahí para que no avance. ¿Castración?
Quizás No por casualidad, ni por NATURAL los discursos y los dispositivos de saber han trabajado concienzudamente en procurar identificar a la mujer con la Madre-Esposa-Prostituta. Tres planos únicos de las sexualidades de las mujeres. Madre/frígida-  esposa, sexualidad exclusiva/objeto del marido-    prostituta sexualidad desexualizada,  objeto de goce de todos los hombres.
En definitiva, del deseo y del erotismo de una mujer no se habla,  se pone como Incógnita pero al servicio de los “requerimientos Machistas”. Todavía hoy en las conversaciones con mujeres adultas,  se encuentra la pista de la opresión sobre el propio cuerpo y sus goces.
Hablar de masturbación femenina con una mujer madre, sigue siendo un tabú. Muchas otras, ni siquiera llegan a saborear sus cuerpos,  solo a condición de que otros las tomen como objeto. ¿El orgasmo? Muchas ni saben qué es, no lo han vivenciado, aunque han tenido infinidad de encuentros sexuales con hombres.
Es significativa la alarma sobre esto. Las mujeres no necesitamos prostitutos, necesitamos amantes que se tomen en serio la experiencia de enriquecerse en la sexualidad. A Las mujeres se nos impone el trabajo en la erotización de un tipo. Tanto,  que hay mujeres que prestan el servicio sin hacerse ni una pregunta. Naturalizando y sacando algún crédito de ese lugar.
Se nos dice cómo estar bellas: modelos, comportamientos, ropa, posicionamiento. Sin embargo, algo tan sencillo como acompañarnos en el proceso de descubrimiento de una sexualidad singular es inviable. Cuántas madres hablan hoy con sus hijas del placer de la sexualidad auténtica, que no tiene Patrón ni Modelo.
Una mujer,  por su sola condición anatómica  podría gozar de múltiples orgasmos en los encuentros sexuales,  a la vez que experimentarlos con diversas personas.
¿Y esto,  no tiene un significado en la conformación de un modelo de organización social y de Dominación?
Si una mujer puede gozar de esta manera, sería necesario asumir que tiene un poder que se sale de los Patrones. Que no busca dominar sino que busca expresarse en cada encuentro con otro.
 Sin embargo, el hombre jamás alcanzará las posibilidades con las que una mujer dispone y eso sí es Natural.  A eso se le Teme.
¿Por qué no pensar que lo arbitrariamente invisibilizado es del Orden de la Sexualidad? ¿Por qué no problematizar la idea de la sexualidad femenina como una definición por añadidura de la masculina? ¿Por qué no hablar sobre aquellas imágenes que se nos han enseñado sobre la mujer Pecadora, quien busca el placer y la sabiduría?
Quizás esta reflexión solo sea la de algunas otras mujeres y hombres, sin embargo necesitamos expresarnos aun más en estos terrenos para desarticular y problematizar las cuestiones que hacen de la Violencia contra las Mujeres una situación corriente aunque aberrante.
Pronunciarse hacia una sexualidad libre es de importancia crucial frente al discurso Patriarcal.
Invito a otrxs


miércoles, 17 de agosto de 2016

La lógica psicoanalítica de un taller literario

Introducción
¿Qué hacer con la palabra de un “loco” en un centro de día?, ¿Cómo entrometer una escucha analítica, algo que permita la emergencia de un sujeto y su palabra más allá de la mentada reinserción social propuesta por algunas instituciones?, ¿cómo construir un dispositivo psicoanalítico lejos del habitual uno a uno del consultorio?
De esa escucha analítica en instituciones y la conformación de un taller literario bajo coordenadas psicoanalíticas es que trata el presente escrito.
Lejos de historiales clínicos, los que siguen son apenas fragmentos, misceláneas, mínimas puntuaciones de los acontecido durante el transcurso del taller literario, con algunas preguntas que han acompañado a este psicólogo en el transcurso del mismo taller.


Demanda
Ciertas instituciones suelen centrarse en la reinserción social, apuntalándose en objetivos como la autonomía. En tal sentido, algo de lo lúdico y artístico quedaba por fuera del centro de día. Al mismo tiempo, ya sea en consultorio o en espacios grupales, circulaban poesías o reflexiones escritas por algún paciente, citas de alguna canción, alguien que leía un libro o mencionaba autores. Algo de lo literario insistía, pese a no hallar vía de expresión.
Así, propuse a la institución (y la dirección me apoyó), la creación de un taller literario, no obligatorio como distinción fundamental.


Conformación del taller
En un primer momento, se habilitó la oferta a quienes quisieran venir de manera optativa. Algunos se acercaron por curiosidad. Otro para leer sus escritos. Alguno más para acompañar a otro paciente. Vale aclarar, que muchos solo fueron una o dos veces y ya no volvieron. Pero de a poco, algunos regularmente mantuvieron su semanal concurrencia al taller.
En el inicio de los encuentros, yo llevaba cuentos, poesías, canciones que leíamos y comentábamos. Un día alguien trajo un libro. Más tarde, una paciente, junto a su acompañante terapéutica, se hizo socia de la biblioteca y traía material para compartir. Y así, de a poco, más de uno se animó a escribir.
En una oportunidad, un paciente hizo un chiste: “con todo lo que escribimos acá, tendríamos que hacer un libro así  nos llenamos de plata”. Tomé el chiste y les propuse hacer un libro. Más allá de las dudas iniciales, en seguida se notó el entusiasmo. Los mismos pacientes llamaron al libro Antología de hombres y mujeres (cuentos y poesías). Mediante el libro se intentó que la palabra de los pacientes circulara por diferentes espacios sociales como cafés literarios, ferias de libros y demás. En algún punto, la idea fue transitar verdaderos espacios comunitarios más allá de los habituales sitios para discapacitados, de salud mental, otras instituciones. Incluso nos invitaron a un viaje a Tandil para presentar el libro en el café Quereme así piantao, proyecto de salud mental de la ciudad serrana. La apuesta siempre fue presentar a los escritores que concurren a un centro de día.
Lejos de historiales clínicos, los que siguen son apenas fragmentos, misceláneas, mínimas puntuaciones de los acontecido durante el transcurso del taller literario.


Criterio de realidad
En forma recurrente Eva llegaba angustiada, temblando, llorando. En el consultorio, como motivo de su estado, relataba más o menos lo mismo: se acostaba a dormir y empezaba a soñar. En el techo se armaban animales que bajaban a atacarla: serpientes, leones, tigres, boas, cocodrilos, arañas gigantes, tiburones y entre ellos al que Eva más temía: San La Muerte. Decía Eva que despertaba a los gritos y los animales continuaban acechándola. Y siempre se tornaba confuso el límite entre sueño y vigilia, es decir cuándo terminaba el sueño y cuándo despertaba.
Trabajamos con ese material de diferentes modos: historizamos el inicio de tales sueños, la primera vez que aparecieron, dibujó la escena onírica, pensó sobre los días previos a la recurrente pesadilla. Sin embargo, el angustiante sueño continuaba.
Eva comenzó en el taller literario. Mayoritariamente escribía anécdotas personales, su historia, fragmentos de una especie de diario íntimo. A partir de inquietudes de sus pares, en una ocasión abordamos la distinción entre los géneros realista y fantástico. Eva se sorprendió. No entendía cómo alguien escribía algo no real: si hablaban de monstruos, por ejemplo, esos monstruos tenían que existir en algún lado.
Así, a Eva se le ocurrió escribir, a modo de cuento fantástico, su pesadilla. Lo hizo. Lo leyó a sus compañeros. Gustó. La felicitaron.
Eva continúa en el centro de día. Tiene dificultades de diversa índole, cuestiones a seguir trabajando. Pero al menos esa pesadilla ya no la asalta por las noches. Me pregunto si algo del criterio de realidad, ligado al placer, habrá ido conformándose y si eso tendrá algún efecto positivo en la vida de Eva.


Traumas
No sin cierta desconfianza, Elena comenzó el taller literario. Interrogada sobre si alguna vez había escrito algo, respondió que sí, La Biblia.
Cuenta su historia clínica que fue violada en reiteradas ocasiones por su progenitor, y golpeada por un hermano mayor. Según Elena, eso no le pasó a ella, sino a una hermana gemela de la cual hoy ya no tiene noticias.
Cuando leí sus relatos, cuando se los pasé a compañeros y colegas de la institución que conocen su historia, todos nos quedamos sorprendidos. Todos sentimos que en sus escritos Elena hablaba de esas escenas con su padre y su hermano.
Estos son algunos pasajes de sus relatos:
“Recuerdo cuando niña, de once años, me ponía a ver desde mi sofá gris claro la televisión (…) Fueron días felices (…) Pero al mismo tiempo recuerdo que eso duró dos años. ¿Mi infancia habrá durado tan solo esos dos años?” (Pasaje del cuento El sofá)

“Unos amigos se juntan por una partida de juegos. Si estuviera mi hermano, me retaría y me pondría de penitencia (…)
“En la noche duermen felices. Inclusive yo. Menos mal que no estuvo mi hermano” (Pasaje del cuento Unos amigos).

¿Se tratará tan solo de un forzamiento interpretativo de nosotros, ocasionales lectores de sus relatos, que asociamos sus escritos con su historia? ¿O acaso será posible algún tipo de entrada en el discurso de esas vivencias traumáticas que Elena siempre manejó por medio de sus delirios? ¿Escribirlas le servirá para algo?


El Otro en la literatura
Adriana es lectora desde muy joven, especialmente con anterioridad al desencadenamiento de su psicosis. Dado la cronicidad de la patología, las internaciones, la medicación psiquiátrica y sus efectos secundarios, la predominancia de sintomatología negativa (anhedonia, abulia, alogia), Adriana se fue alejando de la lectura.
No obstante, cuando se la invitó, concurrió al taller literario con ganas. Dice que sus libros predilectos siempre fueron de misterio, lo esotérico y, fundamentalmente, Alejandra Pizarnik. Pese a ser dueña de una mirada aguda y un espíritu crítico con los escritos de compañeros y autores reconocidos (ha criticado, entre otros, cuentos y poesías de Borges y Cortázar), ha erigido a Pizarnik como una especie de ídolo perfecto, cuyos relatos y poesías son excelentes e insuperables. Una especie de Otro que condiciona un límite constante a la creación propia: ¿para qué escribir, si Pizarnik es insuperable?
Tanto insistía con esta autora, que un día un paciente le preguntó: “esa Pizarnik, ¿no es la loca esquizofrénica que se suicidó?
Entre chistes y reflexiones en torno a las representaciones sociales de las enfermedades mentales, indagamos en el taller la biografía de Pizarnik, su historia, su literatura, sus conflictos, sus brillos y sus sombras. Pizarnik se fue humanizando.
De a poco Adriana comenzó a escribir. Un cuento y una poesía suyos conforman la Antología de Hombres y Mujeres, el libro que escribieron los concurrentes del taller con poesías y cuentos propios.
Ya luego de publicado el libro, un día hicimos un ejercicio. A partir de microrrelatos de autores reconocidos, les propuse a quienes quisieran escribir una segunda parte para esos cuentos. Adriana eligió dos. Entre ellos, uno de Pizarnik. Veamos el resultado:

Desconfianza de Alejandra Pizarnik
Mamá nos hablaba de un blanco bosque de Rusia:
“… y hacíamos hombrecitos de nieve y les poníamos sombreros que robábamos al bisabuelo…”
Yo la miraba con desconfianza. ¿Qué era la nieve? ¿Para qué hacían hombrecitos? Y ante todo, ¿qué significaba un bisabuelo?

Continuación de Adriana
Sí, tu desconfianza, Alejandra, te lleva a hacer preguntas todo el tiempo; por eso paso a aclararte: la nieve es una masa de hielo, y los hombrecitos se hacen para jugar, y el bisabuelo es un abuelo visco. ¿Te quedás tranquila?

Pizarnik como un Otro que paralizaba tuvo que ser barrada. ¿Ese movimiento habrá permitido los escritos de Adriana?


“Soy escritora”
Silvina tiene millones de proyectos: hacerse una lipoaspiración para ser modelo de Canal 8; comprarse un guitarrón y cantar en el anfiteatro de Las Toscas durante los veranos; un curso de protocolo y ceremonial; escribir guiones de películas para que las presenten en el ciclo que daban en canal 8; estudiar psicología para ser parapsicóloga o sexóloga como Rampolla.
Desde que concurre al taller literario, Silvina escribe cada semana decenas de cuentos, poesías y guiones. Lo más difícil de sus escritos pasa por la estructuración, por la coherencia: inicia historias que no llevan a ningún lado, sin desarrollo ni cierre, personajes que aparecen de repente y no se entienden qué hacen allí. Veamos un ejemplo en crudo, sin ningún tipo de edición o sugerencia:

El auto
Tuve un citroen a los 35 años lo compre yo yo llevaba los papeles encima. Y me los roba 1 amigo con un abrazo y yo lleve el citroen a arreglar el motor y lo retiro un amigo del taller.
El auto mío lo cremo y yo lo mande a mi amigo a ir preso por robo 8 años.
Luego tuve 1 pareja hasta el 1º año no fui a su casa. Y somos lo felices.

No obstante, varios cuentos y poesías de ella pudieron trabajarse dentro del taller de modo que están en la Antología. Un trabajo de edición, dirían en el mundo literato.
Pero más allá de la cuestión de estilo literario, Silvina encontró la concreción de un proyecto en el cual despliega sus delirios y alucinaciones sin que nadie la juzgue por ello. Su poesía Existencia es un ejemplo. Leamos un fragmento:

“… Tribunales me mandó un OVNI
para tratarme de loca.
El lobizón no existe,
existen disfraces de lobizón.”


Todas estas visiones (el OVNI, el lobizón) para Silvina tuvieron en algún momento de su vida una existencia de realidad persecutoria, aterradora. Tan así que no solo la atemorizaron, sino que le desorganizaron su vida. En más de una ocasión, por estos temas terminó internada.
Hoy cuando la leen o la escuchan en las presentaciones de la Antología, muchos se divierten, se ríen, la aplauden. Tal es así que viajó a Tandil y leyó una de sus poesías. Y al finalizar la lectura dijo: “Yo les agradezco a todos porque ahora yo soy escritora.”
Me pregunto si algo del orden de un nuevo posicionamiento, de la creación de un sujeto autodefinido como “escritora”, no estará conformándose.


Hip hop, Dios y poesía
Dice Mariano que su enfermedad comenzó a sus dieciséis años, cuando consumía marihuana y cocaína. Dice también que “en esa época andaba en cualquiera, robaba, tenía vivencias, me veía desde arriba, salía de mi cuerpo”. Afirma que luego de esos episodios, un amigo que hacía hip hop con él lo invitó a una iglesia evangelista, y que gracias al pastor comprendió que las drogas y las vivencias eran algo del Diablo, y que en el camino de Dios nada de eso le pasaría.
Mariano siguió frecuentando ambientes del hip hop, componiendo, grabando, improvisando. Y dice que sus letras son un mensaje, el de su padecimiento, el de que los demás no sigan el camino del Diablo. Por medio del hip hop, Mariano predica la palabra de Dios.
Al taller literario concurre para mejorar sus letras, su estilo, su estética. Acepta sugerencias de sus pares. Ayuda en los escritos de otros compañeros.
Veamos, a modo de ejemplo, cómo Mariano utiliza sus poesías para mantener a raya las vivencias diabólicas.

Para escribir un ángel me dio una de sus plumas
Nunca salí intacto de su tacto,
esnifé esos malditos pactos.
Yo era el impacto en la tormenta,
un tornado del diablo,
la muerte del señor.
Ahora soy un rey, un orador.
(…)
Epitafios entre el mal y el bien;
la tinta, la sangre,
el papel, la tez,
en textos claros mi corta vejez
vínculos de la cien,
pongo la jeta de roble otra vez.


A partir de este otro fragmento, nos podemos preguntar si Mariano no estará construyéndose un nombre, una identidad que a lo mejor le acota el sufrimiento:
(…) Fijo está el crucifijo en mis pasos,
Solo en soledad pasé años y nada duró.
Duro es el porvenir prohibido,
y mi decisión en el camino del yo.
Mi nombre lo pongo al revés,
literato mi apellido, mi elección,
a veces raro sueno yo (…)


Riesgos
Como en toda práctica, hay riesgos. En tal sentido, quisiera compartir, para pensar en conjunto, algunos de estos peligros del taller literario.

·        Lo imaginario
Durante el viaje a Tandil al cual concurrimos a presentar el libro, luego de vender varios libros, aplausos, felicitaciones y autógrafos, una paciente dice: “Qué bueno que estaría vivir acá, en una casa grande, todos juntos.”
El yo ideal, con la concomitante ilusión grupal, andaba haciendo de las suyas. Noto que en ocasiones ese tan temido efecto grupo aún ronda en el taller. ¿Se estará perdiendo algo de lo individual? ¿Cómo re lanzar hacia el rescate de un trazado de cada sujeto en particular?

·        El profesor
En más de una ocasión me vi obligado a aclarar que no soy un profesor de literatura. Sí alguien que gusta de leer y escribir. No obstante, dado que soy yo quien mayoritariamente lleva material y propone actividades, muchas veces quedo adherido a esa posición. En el peor de los casos, en el lugar de un amo.
Durante el taller literario, trato de evitar ese lugar. Es mucho más fácil intervenir, por ejemplo, diciendo: “esto se escribe de tal o cual manera”, “tal poesía quiere decir tal cosa”, “tal palabra hay que cambiarla por tal otra”. Si leo un cuento en un libro cualquiera, haría más o menos eso. Pero a los fines analíticos, las intervenciones son otras, por ejemplo: “¿los demás qué piensan?”, “¿cambiarían algo del escrito del compañero?”, “¿qué les gustó de tal cuento o tal poesía?”

·        Edición
Muy cercano a los anteriores riesgos, está el de ser un editor. Con el caso de Silvina lo mencionábamos. ¿Quiénes somos nosotros, lectores neuróticos estudiosos del psicoanálisis, para cercenar la locura del cuento de un psicótico?

·        Para todos
A la institución, desperdigados en diferentes dispositivos, concurren algo así como ciento treinta pacientes. Al taller literario, más o menos nueve.
Lejos estoy de considerar al taller como algo útil para todos los concurrentes del centro de día. De hecho la mayoría de los que fueron por primera vez, volvieron en una ocasión y ya no más. En algunos casos el taller literario puede servir; en otros, no. Hay pacientes para quienes el taller fue útil por un tiempo, muchas veces unos pocos encuentros.
En definitiva, desde una lógica psicoanalítica, tenemos que ir al caso a caso para evaluar cuándo un dispositivo sirve y cuándo no.

·        ¿Psicoanálisis?
De ningún modo consideraría que en el taller literario hubo un análisis de alguno de los concurrentes. Sí, en todo caso, coordenadas e intervenciones que, desde una ética psicoanalítica, configuraron en algunos pacientes una forma de acotar el goce, el sufrimiento.


Palabras finales
Para concluir, y sin ánimo de ser reiterativo, quisiera que el presente trabajo sea una apuesta de considerar otros modos de psicoanálisis más allá del tradicional dispositivo. Apuesta a la construcción de un sujeto bajo coordenadas que a partir de Freud podemos pensar.
Si acaso el lector se queda con más preguntas que respuestas, daré por satisfecho el objetivo del presente trabajo. Ya que de ser así, el lector me habrá acompañado en los interrogantes que me asaltan a la hora de pensar un dispositivo grupal desde la ética del psicoanálisis

miércoles, 20 de julio de 2016

ORTODOXOS Y NOMADES



“Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños. Hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible. Hasta realizarnos y descubrirnos que el paraíso estaba ahí, a la vuelta de todas las esquinas”
-Julio Cortazar-


En las caminatas hacia el Borda, se producía un instante donde mi conciencia se despertaba en medio de esa realidad de grises y restos de orín humano.  En algunas oportunidades pacientes defecaban en el borde del patio interno y otros se paseaban en bolas. Por suerte, se revelaban a la soledad del encierro, y a esa mirada de los especialistas, que seguían trabajando para que nada cambie. Entretengamos al paciente, o simplemente hagamos que haga, cuando ni se los consideraba humanos. Sé que hay muchos,  que están en la defensa del hospital, como lugar de asilo para los pacientes.  A ellos también les hablo.
Me inquieta la rigidez. Tantas horas pensando sobre cómo especificar la estructura del paciente, si el delirio es o no coherente. Sin embargo, Es el delirio de los especialistas el que me pareció legitimo pensar como el sufrimiento por ortodoxismos. Los dogmas y los procedimientos “terapéuticos” los han captado; en muchos casos se cuela  la compulsión a la repetición de esas estructuras presuntamente instrumentadas, para aliviar el padecimiento de los sujetos. Sin embargo, esta caja de herramientas teóricas sigue alienada en la concepción del aislamiento y la alienación.  Me dirán, que el alivio del alma trasciende los muros, siendo una experiencia que puede propiciarse en cualquier espacio. Sin embargo, si es indiferente este espacio, porque no usar la sociedad de fomento, el club, el centro cultural, la plaza, la casa del vecino.
 El confinamiento es una tortura. No importa si las puertas están abiertas. Hay una prisión con profesionales ejerciendo prácticas pseudoliberadoras. Confiscar el cuerpo desde espacio y en las practicas medicamentosas y por la palabra clasificadora, está muy lejos de  conllevar a procesos de subjetivación. Más bien, es un claro eufemismo del latigazo en la vía pública que ya describía Erasmo, en su elogio a la locura.
Con esto dejo claro, que las Resistencias son de los profesionales de la salud mental.
Cambiar, reposicionarse, crear, abrir nuevas perspectivas de trabajo, darse el tiempo y permiso para Irrumpir, poner en Cuestión, Desnaturalizar, Implicarse,  para no escribir la misma historia clínica con clichés, ni hacer la misma tarea porque sí. No solo es una cuestión presupuestaria, es una cuestión humana.
¿Cuántas personas viven solas en nuestro territorio? ¿Cuántas personas estarían dispuestas a alojar a alguien que está atravesando una crisis emocional?  Aun si solo fuera con el mismo presupuesto que se le destina a un lugar en el hospital ¿Cuántos familiares con buenas intervenciones podrían cuidar a sus enfermos? ¿Cuántos podríamos intervenir?
 ¿De qué sirve si hacen talleres ocupacionales si nadie me va a dar trabajo ni presupuesto para armar algo propio luego de una situación de aislamiento? ¿De qué sirve trabajar en presunta tarea de externación si afuera no hay nada ni nadie?
Es grave la situación que Bs As atraviesa en políticas de salud mental, pero no es solo por la dirigencia a la que no le importamos ninguno. Sino porque nosotros estamos Ortodoxos. Cumplimos con la institución tal cual funciona. Cumplimos con la Ciencia y con los protocolos. Cumplimos pero no creamos nada nuevo.  Resignados, solo hay desidia y malos tratos, que no quedan reducidos al ámbito hospitalario pero es la cuestión que me atañe.
Estamos siempre en el mismo lugar,  desde la construcción moderna del Asilo psiquiátrico.  En su lugar o como suplemento se usa el chaleco químico. No digo que sea una tarea fácil. Justamente porque no es sencilla y requiere ser  a medida,  debemos trabajar  más en especializarnos  humanos Nómades.
Hemos armado un montón de herramientas de  descripción sobre la psicopatología, sin embargo no sabemos qué hacer con ella. Solo la atacamos, defendemos y/o confiscamos.
La pregunta es más profunda.
Nos habita el temor a lo desconocido, aunque naturalizando lo controlamos con Ortodoxismos; estereotipamos prácticas para seguir alimentando la alienación. La alienación de la reincidencia, la alienación del ortodoxo.
Quizás solo deberíamos comenzar a contactarnos con el otro. Desde un registro de paridad y hacernos pregunta simples.
¿Y si yo estuviese aquí en este hospicio? ¿O así  medicado?  ¿Cómo me ayudaría que  otros intervengan?
No hablo de la Caridad religiosa, eso sería entorpecer el asunto y seguir Cumpliendo, en este caso con Dios. Hablo de la Empatía con el otro.
No es complejo, solo requiere abandonar el lugar de mismidad que nos apodera. El Acto es con el otro. Es en la presentación que sea, pero hay otro que requiere una atención distinta y escuchar que otra cosa ahí nos pone en cuestión, nos habla, nos quiere dar a entender. Y esa lengua es la que no debemos anular, la que no  debemos confiscar. Esa lengua se deja oír,  solo si me permito salirme del chaleco del  Especialista y de los procedimientos y entrar para crear desde ahí.  Tengo que habitar ese “idioma”. No puedo correrme y creer que soy un tipo de Santuario en el cual el paciente deja su confesión y le digo “ve y has esto o aquello” o si no me abstengo. Sí, uno debiera abstenerse de decir cualquier cosa en mi “lengua”. Pero uno no debe abstenerse de trabajar creativamente para poder entender eso que me quiere decir el sujeto; en un segundo momento intervenir desde ahí.
Sin embargo la  Alienación se ha vuelto una moda  en todos lados: consultorios médicos, psicológicos, psiquiatras ejerciendo algún tipo de violencia sobre sus pacientes. Agotados. Disociados y frustrados por su labor.
La creación, la posibilidad del Acto creativo, excede al pincel y el lienzo.

Ojalá podamos dar el salto.


Patricia Bruno

miércoles, 6 de julio de 2016

EN EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA

En el día de la independencia 

“nuestras historias comienzan con un punto final, a otras que intentan dominar los discursos” 

 A veces elegimos la continuidad con las historias de otros o la que nos han contado, y las repetimos tanto que parecen ser propias. Pero el alma es sabia, nos advierte de este engaño. 

Nos advierte. 

 El problema es escuchar hacia otra dirección y tiene un precio no valuado pero devastador. Confiscar la propia existencia y acrecentar nuestra angustia por el vivir. La realidad se vuelve penosa en cualquier situación cuando desconocemos nuestro lugar, nuestra lengua y la deshabitamos, para radicarnos en la extranjeridad de nuestros propias palabras. Es importante la renuncia a ser habitados por otros y comenzar a ser una voz al compás de otras voces, ahí se construye una melodía colectiva. Es importante no renunciar a esa porción de libertad, es la condición que nos torna humanos. La esclavitud es una construcción culturalmente humana, que se ensambla con la idea de amor y de temor; la idea de “posesión” es clara. Sin embargo, hay salida. 

 Ayer discutía con un amigo sobre la aceptación, según él, de la dominación y la lucha de clases. Y creo que esta idea es la que nos hace ruido todo el tiempo. Sin embargo, seguimos aceptando que es real, que es la única realidad posible. Los lugares están ahí, cada uno esté donde pueda: “permiso, Dominado o dominador”, “Rico o pobre”, “Inteligente o retrasado”. A esta altura estas duplas nos suenan demasiado tiradas de los pelos. ¿Quién goza de libertad en el marco de estas polarizaciones? Con libertad, aclaro, no hablo de pacificación, felicidad y/o realización personal. Hablo de la experiencia de creación sobre todo lo dado. Hablo de crearnos nuevas y propias formas de vivir con todo lo que está a nuestro alrededor y con todo lo que nos queda por descubrir. Porque también sería deshonesto de mi parte decir que ya está todo dado y descubierto. Hay un descubrir constante de cosas de las que presumen ser las más sencillas de nuestra vida. Hay una especie de conformismo inadecuado por seguir laburando en el lugar donde somos hablados, repetir modos, patrones, discursos, y ceder nuestra oportunidad de creación por lo ya dado. Tal como si dijera causa-efecto, 2+2=4, ecuaciones ya retrógradas para el pensamiento contemporáneo. Sin embargo, se trabaja insistiendo en que las cosas son de un modo u otro. Pero siempre que sean de ese o del otro.

 En la Argentina hoy también se está dirimiendo a nivel social, esta ecuación que se resolvería con el simple hecho de ponerse de acuerdo y trabajar en conjunto cada uno en el lugar que le otorgue libertad. Pero todavía estamos pensando que el dinero es el objeto por el cual debemos luchar. Creemos que la lucha se da ahí. Invalidando la pregunta por quién soy, qué quiero, y dé creencia en mi comunidad. Tan preocupados nos tiene el tema, que nos olvidamos de vivir, así que nos convertimos en muertos vivos. En una especie de conciencia expulsada, abnegada y esclavizada persiguiendo la libertad que nos vendieron, la libertad del material, del dinero. Esta entrega dócil, nos está convirtiendo en esclavos, desde cualquier lugar desde donde uno se pare en los binomios. 

 No quiero ser una muerta viva. 

 Por el momento, Escribo. Para que no se olvide que hay otros lugares.

 Patricia Bruno.

lunes, 4 de julio de 2016

ESTAMOS TRABAJANDO PARA MEJORAR NUESTRO BLOG.

hubo un tiempo en que Psum salía a la calle, era de papel y tinta viajaba de mano en mano, se acobijaba en lecturas de la ciudad que le dio origen. hoy Psum, quiere viajar en un tiempo y materia distintos pero con el mismo latir de la experiencia artística. Las preguntas y los encuentros con los lectores animan a seguir pensando que la escritura es nuestra materia. gracias por acompañarnos Equipo de Psum